El artículo 249 del COIP: una protección penal a la fauna urbana en Ecuador
- Diego Gutama

- 11 ago
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En un país como Ecuador, donde la Constitución reconoce a la naturaleza como sujeto de derechos y la convivencia con animales de compañía forma parte de la vida cotidiana, el Código Orgánico Integral Penal (COIP) no podía quedarse al margen. El artículo 249 tipifica las lesiones a animales que forman parte del ámbito de la fauna urbana y representa un avance concreto en la protección de perros, gatos y otros animales que viven en el entorno humano.
Según el texto vigente, quien lesione a un animal de fauna urbana causándole un daño permanente será sancionado con pena privativa de libertad de dos a seis meses. Si la conducta se comete con crueldad o tortura, la pena sube de seis meses a un año. Además, cuando el responsable es quien cuida al animal por razones de comercio, se le inhabilita temporalmente para ejercer actividades relacionadas con animales. El máximo de la pena se aplica en circunstancias agravantes: pérdida o inutilidad de un sentido, órgano o miembro principal; hechos cometidos en presencia de niños, niñas o adolescentes; ensañamiento; suministro de sustancias tóxicas; cuando el animal es cachorro, geronte o hembra gestante; o cuando el autor es el dueño, tenedor o cuidador (en este último caso, el GAD municipal puede retirar al animal). Se exceptúan las lesiones derivadas de accidentes graves, enfermedades o fuerza mayor bajo supervisión especializada.
Esta norma no es solo punitiva. Refleja un cambio cultural: los animales de compañía dejan de ser tratados como simples objetos y se reconoce el daño que sufren. Al tipificar el daño permanente y la crueldad, el legislador envía un mensaje claro de que la violencia hacia ellos tiene consecuencias penales. La mención expresa a la presencia de menores y a la responsabilidad de dueños o cuidadores refuerza el carácter preventivo y educativo de la disposición.
En definitiva, el artículo 249 es una herramienta valiosa. Su conocimiento y aplicación contribuyen a reducir el maltrato y a fortalecer el respeto hacia los animales que comparten nuestras calles, hogares y ciudades.





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